Ropa adecuada para la oficina y para el trabajo
Cada vez es más frecuente vestir de forma muy recargada: camisetas estampadas, pantalones o faldas de algún estilo en particular, collares, pendientes, pulseras, fulares, gafas de sol e incluso, pamelas.
Esto, es debido sobre todo a la tendencia a imitar a las famosas, cuyos modelos se ven en revistas, reportajes, en películas o en la televisión. Otra opción es posible, ir a la última de forma sencilla.
Simplicidad
Una camiseta básica sin ningún tipo de estampado en blanco, gris o negro, puede resultar de gran utilidad al combinar con todo tipo de prendas, ser cómoda y formal e informal a la vez.
Un toque chic
Para las "no tan sencillas", se proponen prendas con estampados menos llamativos, como las rayas. Se busca dejar atrás las prendas con estampados de personas, muchas letras o dibujos. Menos, es más.
Comodidad vs. tacones
Aunque se sea de baja estatura o sea adecuado ir a la oficina con zapatos de tacón, se están imponiendo las bailarinas, sandalias y mocasines: zapatos planos en todo su esplendor. Para el invierno, las botas de caña alta hasta las rodillas con un tacón de aproximadamente 5-8 cm son una de las mejores elecciones.
Además, siempre ha de tenerse en cuenta el gusto personal y cómo van vestidos los demás compañeros de rangos similares para no desentonar.
Estas tres claves, contribuirán a sentirse más segura y por tanto, a hacer las tareas correctamente y con mayor rapidez, mejorando el carácter y evitando, por ejemplo, dolores en los pies.
