Trucos sencillos y útiles para controlar el sudor
¿Problemas con la sudoración? A muchos nos ha pasado que ya sea por el calor, por ir a prisa o por motivos desconocidos, haber acabado con toda la camiseta sudada, y con los terribles y antiestéticos cercos de sudor bajo las mangas. En este artículo, se tratará como controlar la sudoración y evitar que el sudor nos haga pasar un mal rato.
- Una de las causas puede ser el sobrepeso. Las grasas e hidratos de carbono de nuestro cuerpo entre otros factores, hacen que tengamos mucho más calor, es decir, una mayor temperatura corporal, por lo que sudamos más que otras personas con menos masa que nosotros. Así que hacer deporte y comenzar a comer sano, es una buena solución.
- El deporte. Es bastante lógico, ya que estamos utilizando una gran cantidad de energía, fuerza y mucho movimiento. Sudar es entonces inevitable. Una de las soluciones para al menos combatir el mal olor, es la utilización de desodorantes de buena duración (recomiendo los roll-on), de camisetas transpirables, sin mangas o, si hay temperaturas frías, de una doble camiseta que retenga el sudor.
- El nerviosismo y la angustia. Cuando se está por llegar tarde a algún sitio, un examen, una entrevista de trabajo, perder el metro o el autobús... se suele sudar mucho. Para controlar la sudoración en estos casos, influye mucho el control mental (tratar de tranquilizarse a uno mismo) aunque cuando no es efectivo mejor no arriesgar: llevar una camisa de repuesto en el caso de la entrevista, quitarse la chaqueta para evitar que el exceso de calor nos haga sudar o llevar un paso dinámico pero no apresurado son algunos consejos.
Consejos generales para evitar sudar excesivamente:
- Hacer deporte de forma usual: se suda más, sí, pero se acostumbra al cuerpo, contribuye a tranquilizar a la persona y en unos meses, se nota mucho la diferencia.
- Una dieta más sana, más legumbres y verduras y evitar grasas, hidratos de carbono y sobre todo, comidas precocinadas y bollería industrial, comidas que contienen todo esto.
- Tratar de controlar los nervios y la ansiedad, ya que sólo contribuyen a agravar la situación. Pensar en otra cosa que no sea el estar sudando ayuda mucho a conseguir hacer que esto pare. Respirar hondo y tratar de relajarse es positivo.
- Si el problema persiste o se encuentra un poco fuera de lo normal, consultar a un especialista, además de tener también en cuenta la ropa utilizada (su material y, recordar, que cuanto más ajustada, más se propicia el sudor).
